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domingo, 11 de abril de 2010

Noticia de un secuestro, GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

"Tres hombres bajaron del taxi y se dirigieron con paso resuelto al automóvil de Maruja. El alto y bien vestido llevaba un arma extraña que a Maruja le pareció una escopeta de culata recortada con un cañón tan largo y grueso como un catalejo. En realidad, era una Miniuzis de 9 milímetros con un silenciador capaz de disparar tiro por tiro o ráfagas de treinta balas en dos segundos. Los otros dos asaltantes estaban también armados con metralletas y pistolas. Lo que Maruja y Beatriz no pudieron ver fue que del Mercedes estacionado detrás descendieron otros tres hombres."

Una sudadera que se queda grande. Unos anillos que ya no entran en unos dedos hinchados por el paso de los días, por el aumento del sufrimiento. La última mirada -esquiva, temerosa- antes de enfundarse la capucha hacia la liberación o hacia la muerte. 

Gabriel García Márquez conquista con los detalles, y en este gran reportaje en forma de novela, los enumera ajeno pero preciso, haciéndote espectador, que no partícipe, de unos traumas que antes de empezar ya sabes cómo van a acabar. 
No es la intriga lo que te mantiene intrigado. Sabes qué rehenes van a morir y cuales van a sobrevivir. No es ficción. No es imaginación. Es ritmo constante, son cambios en los puntos de vista de los personajes. Es la Noticia de un secuestro contada después de que los hechos ocurriesen, pero sin caer en lugares comunes ni en sentimentalismos. Personas que al convertirse en personajes, se destapan, se desnudan, se quedan a la intemperie, a solas con su esencia. 
"Periodista hasta el final, Hero Buss le dio su cámara al primer peatón que pasó y le pidió que le hiciera la foto de la liberación".Y lo ves ahí, consciente de dónde está la noticia.

La ausencia de información es uno de los focos del relato. La importancia de leer entre líneas los telediarios, de hacerlo propio, y el presentimiento de por qué el mundo real, un día, es arrancado: "Sólo entonces entendieron que les habían quitado el televisor y el radio para que no conocieran el final de la noche."
En cada palabra hay rabia, sumisión, orgullo, ira, miedo, irracionalidad. García Márquez explica la intención en el prólogo: "Maruja Pachón y su esposo, Alberto Villamizar, me propusieron en octubre de 1993 que escribiera un libro con las experiencias de ella durante su secuestro de seis meses, y las arduas diligencias en que él se empeñó hasta que logró liberarla".


Noticia de un secuestro
GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ
1996 Mondadori, 327 páginas.
DeBolsillo, Rba...
sábado, 13 de febrero de 2010

Relato de un náufrago, GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ


"Hay un instante en que ya no se siente dolor. La sensibilidad desaparece y la razón empieza a embotarse hasta cuando se pierde la noción del tiempo y del espacio. Boca abajo en la balsa, con los brazos apoyados en la borda y la barba apoyada en los brazos, sentí al principio los despiadados mordiscos del sol. Vi el aire poblado de puntos luminosos, durante varías horas. Por fin cerré los ojos, extenuado, pero entonces ya el sol no me ardía en el cuerpo. No sentía sed ni hambre. No sentía nada, aparte de una indiferencia general por la vida y la muerte. Pensé que me estaba muriendo. Y esa idea me llenó de una extraña y oscura esperanza".

"...que estuvo diez días a la deriva en una balsa sin comer ni beber, que fue proclamado héroe de la patria, besado por las reinas de la belleza y hecho rico por la publicidad, y luego aborrecido por el gobierno y olvidado para siempre". Éstas son las palabras que aparecen como subtítulo en la novela corta titulada Relato de un náufrago, escrita por Gabriel García Márquez. Es la historia de un hombre que naufraga en el mar del Caribe. Una descripción detallada de los diez días que el marino pasó no dejándose morir, aguardando en una balsa un rescate que nunca llegó. Diez días en los que su única compañía fueron siete gaviotas, un puñado de tiburones puntuales y un reloj preciso. 
El barco donde Luis Alejandro Velasco navegaba, el buque militar A. R. C. Caldas, partió de Mobile (Estados Unidos) y naufragó el 28 de febrero de 1955. Velasco fue el único superviviente, aferrado en una balsa hasta que logró llegar a la costa de Colombia. 

La publicación de esta historia, convertida en libro en 1970, se llevó a cabo por entregas en  El Espectador, de Bogotá, en 1955, concebida como un largo reportaje periodístico. En el prólogo, titulado "La historia de esta historia", que precede a la publicación del libro, García Márquez explica el gran revuelo mediático y político que supuso este texto, ya que ponía en evidencia la existencia, durante la dictadura militar colombiana, de casos de contrabando ilegal en los buques de la armada del país.
En dicho prólogo, el autor explica cómo se concibió este texto y cuales fueron sus entresijos. Aunque es un reportaje, se concibe en primera persona, en un tono de ficción que nace de la colaboración entre el autor y su entrevistado. 
El prólogo acaba con el siguiente lamento: 
"Yo no había vuelto a leer este relato desde hace quince años. Me parece bastante digno para ser publicado, pero no acabo de comprender la utilidad de su publicación. Me deprime la idea de que a los editores no les interese tanto el mérito del texto como el nombre con que está firmado, que muy a mi pesar es el mismo de un escritor de moda. Si ahora se imprime en forma de libro es porque dije sí sin pensarlo muy bien, y no soy un hombre con dos palabras".
La sencillez con que está escrita la novela, y su fuerza, hacen que la devores, incluso sabiendo el final. Evidencia por qué García Márquez, además de un buen escritor, es un excelente periodista. Y te dejas frases, como la siguiente, que te hacen desarrollar una increíble empatía con el personaje: "Puede esperarse un año en el mar, pero hay un día en que ya es imposible soportar una hora más".


Relato de un náufrago 
GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ
1989 Editorial Mondadori (1970, 1º edición / 1999, 2º ed.). 172 páginas.
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